miércoles, 12 de abril de 2017

El cambio

Creo que existe una diferencia sustancial entre el desapego emocional y ver tu vida pasar. Aceptar que todo es efímero, que el mundo está en continuo cambio y que nada dura para siempre no es sinónimo de ser superfluo, de no ofrecer, de no darte oportunidades. Cuando solo tomas lo que se te ofrece, tienes que pensar que puedes tomarlo porque alguien te lo está ofreciendo. Si tú no ofreces, incluso si solo ofreces cuando se te ofrece ofrecer, solo caminas sin pararte a ver el paisaje. Te cruzas una y otra vez con personas que solo están contigo si se dan la vuelta y te siguen.

Aceptar el cambio para mí es más tomar conciencia de lo que no podemos cambiar, y decidir, dentro de lo factible, dónde queremos pararnos. No quedarte en ningún sitio porque tarde o temprano vas a seguir caminando no me parece una buena idea.

domingo, 9 de abril de 2017

Quiero irme

¿Qué me ata al hilo que cuelga del techo? Creo que estaba equivocada, y que no sabía enfocar dónde estaba mi sensación de libertad. Quiero tener la sensación de estar en ese árbol con ramificaciones infinitas en cada nivel. ¿No es eso la vida? 

¿Quién me está talando las ramas de abajo y por qué debería importarme?

viernes, 27 de enero de 2017

Llanto, consuelo y desprecio

      Te amaba. Amaba tu ternura, amaba la fragilidad de tu espíritu. Amaba que te hicieras el fuerte escondiendo todo tu sufrimiento. Y, déjame decirlo, adoraba que derrumbaras frente a mí porque soñaba que podría rescatar al niño perdido que había en ti, para darte un nuevo comienzo.

      ¿Sabes cuál es el problema? Que tú soñabas lo mismo: con tu felicidad y no con la mía. Y yo te amaba, todos saben que lo hacía con fe ciega, como si fueras el terrible dios que amenaza a los judíos. Así fue como me enviaste directa al infierno.

      Te quise tanto que mis sueños no te olvidan, que aún me duele tu rechazo, aunque sea un rechazo camuflado de paternalismo. Tengo tus expresiones, tu esencia, tus modos taladrados en el cráneo, de adentro hacia afuera. Y es que, aunque tu cama la calienten mujeres, tengo la certeza de que sigues lleno de sentimientos que te acuchillan.

    En mis sueños voy a tu rescate, a susurrarte palabras de ánimo que malinterpretas para ridiculizarme, para darte la oportunidad de rechazarme una vez más, para crearme otra certeza: Que no he sido la que más te ha amado ni a la que más has querido.

     Pero el mundo se sigue moviendo bajo mis pies, en cada paso, recordándome la verdadera realidad cambiante. Te quise, y eso me hace a mí misma y a nadie más. Y no lo puedes entender. No comprendes que no te odio, que solo quiero evolución.

     

martes, 17 de enero de 2017

Complejo

     Puede ser que mi sueño me indicase que el rechazo por su parte rompió el espacio que ambos suplíamos, cuando nuestra insana balanza de atenciones se vio descompensada. Y es que la balanza ya no solo medía el peso de nuestras carencias, sino también la fuerza con la que las empujábamos hacia abajo.

domingo, 8 de enero de 2017

Cuando se va la luna

Tienes miedo de que llegue la noche. Yo también lo tengo, siempre lo he tenido. He tenido miedo de que la luna sea nueva y no tenga una blanca referencia, miedo de inventarme constelaciones, miedo de que la luz de las estrellas provenga de aquellas que ya se han destruído. Miedo de no poder ver la noche desde otro enfoque, en el que pueda dormir tranquila.

A veces me pregunto si la clave será aceptar que el día y la noche son complementarios. Y conseguir vivir sin contaminación.

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