viernes, 20 de julio de 2018

En el patio del colegio

"Dicen que el amor solo es amor si es correspondido."

miércoles, 20 de junio de 2018

Recordando las duchas y los toboganes

Siempre escribes cosas muy tristes, me decía hace ocho años aquella persona-anécdota.
Cuánto te gusta inventar el futuro, me decía la misma persona justo antes de bajar del tren.

Se equivocaba, escribo cosas del pasado, escribo deseos de comportamiento. Intento descifrar mi vida, no solo mi tristeza.
Tenía razón, me gusta inventar el futuro, y ahora me da miedo. Siento que voy a desfallecer, agarrando, con las pocas fuerzas que tengo, las lianas espacio-temporales.


martes, 19 de junio de 2018

Solitude

Me pregunto si piensas en mí mientras recorro las calles de una ciudad extraña. Actúo, actuaba, como si presenciaras cada paso, cada raya que evito entre los adoquines. Sé que no te voy a encontrar a la vuelta de la esquina, pero quizás te encuentre arriba, en una ventana.  Vivir alternadamente me ha hecho aprender a hacer mío el suelo. El aire sigue siendo muchas veces raro.

Me siento autónoma, a la fuerza sonriente. Miro las casas antiguas y me imagino que ninguno de mis antepasados puede recordarlas. Entro en el supermercado a que se me pasen los minutos. Bonjour, madame. Merci bien. Passez une bonne soirée. 

Se hace de noche. A ese cielo no tengo que hacerlo mío. Es el mismo que el tuyo. Es el que empequeñecía nuestros problemas, cosa que yo no entendía. Ya sé que no me espías, que no me estarás viendo. ¿Me estarás pensado quizás, durante una milésima de segundo? ¿Te acordarás alguna vez de la noche del eclipse? Yo llevaba un vestido morado y tú la camiseta verde clarita, creo. 

¿Quién se acordará de mí, en el próximo minuto, mientras vuelvo a empezar de cero?

sábado, 16 de junio de 2018

Lo que cambia y lo que persiste

- ¿No quieres ser famoso?

- Jesucristo es la persona más famosa del mundo y probablemente no se pareció en nada a la imagen que tenemos de él.

Estábamos sentados de espaldas al Guadaquivir cordobés, el que se entremezcla con la maleza, el que no es navegable, el de los molinos rotos, el del agua marrón y turbia, el de la mezquita y el que siempre está "pabajo". Yo estaba mirando a la esquina de un restaurante y pensaba que tenías razón. Y sigues teniendo razón.

Aunque siga intentando olvidarte, olvidar en general, persistes como los puentes romanos, como persisten las piedras de aquellos bancos. Qué triste se me hace tu fama, qué diferente eres de todo aquello que recuerdo. Y cuánto me costó asumir que solo has de existir en mis sueños, en forma de paraíso de veinte segundos o de pesadilla para toda la vida, en la que tú y tu pareja me mostráis un anillo de casados en el dedo anular, en la que yo intento ser feliz y natural y acabo estallando en lágrimas y desesperación.

La pérdida.

La disociación.

El desapego. 

Saber qué es potencialmente real y qué no lo es. Recabar, rescatar la fuerza del recuerdo del sufrimiento para poder vivir en paz. Aceptar que en mi vida, la realidad se hace sueño, y a guardarlos en el lugar que les corresponde, en mi cabeza y en palabras que aplastan y aglutinan tu esencia.

Sé mi sueño y sé mi realidad. 

Y tú quieres realidad sin mi sueño.

Y yo prefiero los sueños (con o sin realidad).

Y tú no puedes entrar en mis sueños sino a través de mi realidad.

Sabes bien que hablo de esos sueños atemporales, los que persisten, como los veranos de Sevilla, mientras enfrentamos el miedo al cambio de realidad. 

jueves, 14 de junio de 2018

Cumplido

- Eres una mujer entre cuatro mil millones.
- Bueno, aparentemente ella también.
- Eso no es posible, no hay 8 mil millones de mujeres en el mundo.

domingo, 10 de junio de 2018

¿Qué es una fecha límite?

¿Qué es aprendido y qué es intrínseco?

¿Cuál es la diferencia entre la dignidad y la soberbia?

¿Qué es frustración y qué incertidumbre?

¿Qué separa al amor del respeto?

Una fecha límite en inglés es una deadline, lo que me parece una definición extremadamente precisa. Llegados a la fecha límite, existe la posibilidad de que algo muera, a veces esta posibilidad es una certitud. No importa si sabes o no la existencia de esa deadline, existe igual, basta que alguien pertinente la haya establecido. El efecto de ignorarla es en sí una respuesta negativa a la pregunta que plantea.

Una fecha límite es a la vez terrorífica y tranquilizadora. Ante la fatalidad, sabes que la espera está acotada. Por tanto sabes, de alguna manera, que la dicha no está infinitamente lejos.  No posponer una deadline requiere mucho coraje, quizá el mismo que ser capaz de adelantarla en algunas ocasiones. 

Tengo algunos bucles if en mi cabeza, que no son reprogramables y que adelantarán esta fecha sin lugar a dudas. Cosas que harán estallar la incertidumbre en lágrimas, aunque no sepa si es una reacción aprendida o intrínseca. Y entonces conservaré mi dignidad o mi soberbia, o ambas. Y amaré y respetaré a mí y a los demás desde mi coherencia, porque es lo único que de mí depende.


Si estos bucles no se activan, el momento vendrá dado por el calendario, por la decepción y por la cobardía. Vendrá acompañado de voces que me susurraran en todos los idiomas que conozco:

"Parece que no mereces la pena, la pena real, el sacrificio, la vergüenza. Parece que solo vales para alegrar, siempre que ocupes el lugar fácil y cómodo, muchas veces en la oscuridad."

Y lo aceptaré con una sonrisa, porque el tiempo me lo habrá permitido y porque qué más puedo hacer. Y entregaré la documentación pertinente, que seguramente tendrá errores, porque soy muy despistada.  







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