domingo, 28 de agosto de 2016

No soy

No soy.
Que no es que no esté.
Que tampoco.
Tampoco soy Gretel.
Ni migas de pan.
Ni migajas.
Ni siquiera gajos
de tu media naranja.

sábado, 27 de agosto de 2016

Un grupo que odio, por transitividad, me ha robado este título.

     A veces siento que voy a explotar, que me van a salir palabras de todos los entresijos de mi cuerpo. Me agarro al tronco de un árbol de la alameda, junto al cine de verano. En su tronco vivían las hormigas. Abrazo ese tronco con desesperación, como si de un momento a otro me fuera a hacer subir mágicamente hasta la copa, como si las hormigas fueran a comerse las palabras que llevo dentro.


      Arden, me queman y me oprimen el vientre, el pecho, la garganta. Quiero vomitarlas, pero odio vomitar. Hay una barrera de consciencia. Yo lo intento, te lo juro, pero me siento enfermar en mi proyecto de tener la mente limpia. Quizás solo sea síndrome de abstinencia. 

        

En realidad solo estoy cansada

Llévame con el viento. Llévame con las algas.

LLévame.

LLévame.

Como si la LL fuese de nuevo una letra, una sola. O la CH.

Mis diccionarios obsoletos que tuve que cambiar, en realidad siguen conmigo, Son una copla de Doña Concha, que arremeten contra lo que debería ser, contra lo que afirmo que es mi manera de pensar.

Escucho una nota, un mi que se transforma en ti.

¿Qué he hecho? Dios tuyo, ¿qué he hecho con nuestros besos y abrazos? Los he confundido con el ruido, los he usado para odiar un poco menos la copa de cerveza que tenía que delante, que  he aceptado a regañadientes, serrándome la espalda, como mi amigo.

Mi bicicleta iba muy rápido, sin coches ni semáforos que la detuvieran. No he sido capaz dejarla en el local vélo.


miércoles, 24 de agosto de 2016

Sigue funcionando

¿Qué despiertas en mí ahora que sonrío si te leo?
¿Qué pasa si tu crueldad ya solo me despierta ternura?
¿Qué ocurre si tu cara me resulta ajena?

Ocurren cosas maravillosas.
Pasa que puedo reciclar mis rincones.
Despiertas ganas de acariciarte el cabello y seguir mi camino.

Y es que la tía que vive dentro del móvil tiene toda la razón, cuando escribo tu nombre y me lo cambia a diminutivo.

domingo, 21 de agosto de 2016

No me quitas nada

De repente, aunque lo presintieras, ves volar el tesoro frágil de tus manos. Estás en un puente y lo observas alejarse flotando en el agua, alejándose con la corriente.

No sabes si lo estrujaste tanto que se te escurrió de tanto apretarlo, ignoras si simplemente lo dejaste caer en un descuido. Piensas en tirarte de cabeza al río, en disparar flechas que se pierdan en él.

Pero lo mejor que puedes hacer es contemplar la belleza del agua, amar cada gota en su interior. Viajar, pasear por la orilla y estar atento.

miércoles, 17 de agosto de 2016

Uno por ciento

Sobre el papel me dejaste un uno por ciento. No lo podía creer, todo eso para mí. Libre, proporcional, sincero, el último porcentaje de la lista. No me importaban los porcentajes de los demás, ni las cantidades,

A mí desesperación se unió la alegría de que todo lo que me diste era para mí, de que todo lo que me dejaste era de verdad. 








Y que nunca te pedí nada. 

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