viernes, 21 de julio de 2017

De un día para otro

Me sigues sacando una sonrisa triste.
Mis labios maduran en mi libertad,
contemplan tu niñez eterna,
tu miedo a los aplausos,
los que solo recibes cuando te vas.

Me siguen enterneciendo,
tus ganas de sacarnos una sonrisa,
una curva convexa de tu ego,
una canción que se grita,
para emborronar el pasado.

Y luego pasa un día
y me canso de mi estrategia,
una inspiración vacía,
un sueño deconstruído,
para incriminar mis letras. 

martes, 18 de julio de 2017

Flotando respiro

Cada explicación de menos
es en mi pecho
una bocanada más.

Me ahogaba tu presentimiento
en cada pestañeo,
en cada palabra
que intentaba ser tu cómplice,
que se convertía en nuestra enemiga.

¿Cómo vivir anticipando mi culpa
a mis actos en tu juicio?

El amor no está ciego,
ni lo acompaña la locura.
Tu locura es ciega y mi amor
no es a costa de ella.


¿Qué tal, desconocido?

Tenías una señal en la nariz que no era consciente de que te definiera.

Me gusta verte en la cara de otras personas, para mirarte sin terror.

Vi tu sombra en la cara de un joven griego y me congratulé de mi nostalgia alegre.

A los ojos de aquel desconocido con tu señal de identidad les  conté nuestro secreto.

viernes, 2 de junio de 2017

Cartulinas y palmaditas

     Sigo convencida de que el tiempo es una mentira, de que es tan cíclico como el de Niestzche. Viene a mi mente aquel esquema del año, de mi clase de preescolar, con las estaciones distinguidas con colores, con los meses formando parte de un círculo imperfecto. Siento que piso esas losas de papel una y otra vez cada año. 

    Y yo, lo único que querría es recortarlas y ponerlas en línea. Romper este espacio recubridor en el que me siento atrapada, donde caigo una y otra vez por las rendijas de la cartulina.

    Erramos al pensar que no nos diluimos, que no desapareceremos entre la incesante marea de personas, aunque sigamos vivos.  Te equivocas al pensar que si mi memoria se ahoga entre las mujeres, la tuya no se pierde entre los hombres. Ni tú ni yo somos especiales. Solo somos un punto del infinito que ya ha pasado, un sueño disonante de nuestro auténtico yo (el único y presente). 
     

Y aunque te empeñes en demostrar, 
en alterar, en vencer, en claudicar. 
Ya no eres tú y ya no tienes público ni rival.
A nadie interesan nuestras sombras,
las que siempre permanecen detrás.
No intentes vivir de una herida
que nunca quisiste curar.

miércoles, 26 de abril de 2017

Resaca de cumpleaños

Que tu dolor provenga de las acciones de otra persona no te da derecho a expresarlo de forma que la hieras deliberadamente. Que sientas dolor no significa que la causa sea deliberada. Porque sientas frustración no tienes que buscar a un culpable. 

Y yo aquí ando. Sorprendida, dolida, con todo mi amor, mis ilusiones y mis esfuerzos caídos en saco roto, mientras que me ducho y pongo lavadoras, porque todo huele a ti. 

Vencida realidad

Dejé de buscar ganar, siempre me ponías contra las cuerdas y me decías que no era un juego. Y no lo era, porque era aterradoramente real. Pero algo sí que gané. De mi capacidad de no ganar dejé de intentar jugar con las palabras, de cambiar piezas para que todo encajase en mi cabeza, según mi realidad.

Y entonces gané realidad y la acepté como imperfecta.

Y ya está bien de ideales.

Lo más leído