sábado, 9 de junio de 2018

Rescatándote lo bueno de mi memoria

Me he puesto ha recordar mis primeros besos y con pena he caído en la cuenta de que algunos no los recuerdo. Otros, como el tuyo, no los había recordado más que dos o tres veces y ahora han vuelto a mi memoria. Y me paro a pensar que pocas veces he escrito aquí sobre ti, cuando fuiste una de las parejas que he tenido que me han dado más pequeños momentos felices y menos tragedias. 

Y aquí estoy, escribiendo esto, queriendo redimirme de ello. Pensando que mi atracción por ti se borró, cuando me di de bruces con tu inmadurez y con tu familia. Pensando que la vida habría de romper nuestra amistad y nuestro pequeño grupo de amigos, por ser tan tan tan diferentes, a pesar de haber nacido en la misma provincia. Porque más tarde me enamoré perdidamente e imposiblemente de otra persona. Pensado cómo después no querrías hablarme nunca más. 

Y por supuesto pensando en cómo nos empezamos a poner nerviosos cuando nos dimos cuenta de que nos gustábamos, cómo nos escurríamos en la residencia del otro, cómo cualquier plan se convertía en una buena idea contigo a mi lado, cómo devorábamos cualquier serie, cómo encajábamos nuestros cuerpos para dormir  cualquier hora del día, cuando no se nos ocurría nada que hacer, cómo adorábamos a nuestros amigos en común, cómo me apoyaste en los momentos difíciles y por supuesto, cómo nos besamos en tu coche, junto a la dársena, aquel febrero. 

viernes, 1 de junio de 2018

Nunca soy suficiente

27 de enero de 2017

Te quise tanto que mis sueños no te olvidan, que aún me duele tu rechazo, aunque sea una rechazo camuflado de paternalismo.

Tengo tus expresiones, tu esencia, tus modos taladrados en el cráneo, de adentro hacia afuera. Y es que, aunque duermas con otras mujeres tengo la certeza de que sigues lleno de sentimientos que te acuchillan.

En mis sueños voy a tu rescate, a susurrarte al oído palabras de ánimo que malinterpretas para ridiculizarme, para darte la oportunidad de rechazarme una vez más, para crearme otra certeza: Que no he sido la que más te ha amado, ni a la que más has querido.

lunes, 28 de mayo de 2018

Estudiarse el amor de memoria

Escribir las caricias como si fueran un dictado del colegio, con puntos seguidos, puntos aparte, punto final.

Reescribirlas en casa, porque entran en el examen del lunes.

Poseerlas, vomitarlas, diseccionarlas, agotarlas hasta que pierdan el sentido. Romperlas hasta que sepan a derrota.

Y navegar de nuevo en mi corazón-coraza, mientras espero que resucite mi maestra.

domingo, 27 de mayo de 2018

Decisiones

No hay que vivir como si fuéramos a morir mañana, sino como si fuésemos a morir dentro de uno o dos años.

jueves, 24 de mayo de 2018

El tiempo en forma normal

En teoría de grupos, los grupos de Artin de tipo esférico con la estructura de Garside clásica tienen un elemento especial de Garside (también llamado delta) con una particularidad: se escribe igual del derecho que del revés.

Así, cuando pones dos deltas uno al lado del otro, hay una letra del primero que corre como loca hacía la derecha, y otra del segundo que corre como una exhalación hacia la izquierda, queriendo encontrar a la primera. Y cuando se ven frente a frente, se dan cuenta que una es el reflejo de la otra, y pierden el sentido de su realidad, no sabiendo si tienen un universo paralelo delante o simplemente un espejo.

Van entonces a tocarse, en un intento de simplificar sus ideas. Pero no pueden. No pueden porque dos letras iguales nunca pueden ir juntas en un elemento simple. Así que estiran las manos que no tienen, como si les fuera la vida en ello, aunque no tanto. 

Por su parte, los deltas viven el drama a su manera. Delta 1, que ya se ha dado la vuelta, es presente y quisiera colarse en el futuro. Quisiera intercambiar unas letras con Delta 2, e igual hasta el número de teléfono, A Delta 2 le gusta la idea, pero no pueden, por la misma razón anterior. Porque dejarían de estar en forma normal y las formas normales son la perfección cuando se trata de ordenar las ideas. 



¿Cuántas veces he escrito sobre el futuro en el pasado? Y qué pocas sobre el pasado del futuro. Así planteado no habría mucho que decir. El pasado del futuro no es más que el pasado a secas, todo futuro provendrá de mi pasado. Sin embargo, cualquier cosa que imaginemos puede ser futuro, aunque sea incompatible con mi pasado actual. Así, un efecto puede tener muchas causas, y un futuro muchos pasados. Si para mí la primera cuestión es simple y llanamente un "qué hubiera sido si", la segunda es un "qué cosas que no haré desencadenarían alguno de mis futuros soñados".



La buena noticia es que un elemento de Garside se puede girar todas las veces que quieras.



martes, 3 de abril de 2018

Jugamos al pilla-pilla con 14 años

Tu imagen, la reencarnación de Jim Morrison, está atascada en un tiempo banal. Los 2000, que fueron ayer, son los 60 de verdad, lo de Estados Unidos, perdidos en nuestra rebeldía.

Hace mucho tiempo que no escucho música. No si es por falta de tiempo o por falta de ilusión.

"Hay cosas conocidas y cosas desconocidas y entre ellas... las puertas". Las puertas de la percepción.

¿Te acuerdas de cuando casi todo era desconocido? Parecía que hubiera un festival oscuro al otro lado de las puertas. Y rompíamos, discretamente, desde nuestra posición de adolescentes de la clase media, los moldes de la sociedad de nuestro barrio.

Pero claro, tus padres escuchaban Led Zeppelin. Así cualquiera.

Cuánto me hubiera gustado significar para ti lo que tú y el Classic Rock significásteis para mí.

Ahora soy todo lo que soñé ser. Todo lo que soy es Sevilla, es París, es Rennes, es Sevilla una y mil veces. Todo lo que fuimos es Córdoba. Todo lo que eres es Madrid.

Ya no sé lo que eres. Pero todo lo que fuimos también es parte de lo que soy. Gracias.

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