Escribir las caricias como si fueran un dictado del colegio, con puntos seguidos, puntos aparte, punto final.
Reescribirlas en casa, porque entran en el examen del lunes.
Poseerlas, vomitarlas, diseccionarlas, agotarlas hasta que pierdan el sentido. Romperlas hasta que sepan a derrota.
Y navegar de nuevo en mi corazón-coraza, mientras espero que resucite mi maestra.
lunes, 28 de mayo de 2018
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Lo más leído
-
En estos casi dos años he pensado algunas veces en este blog. He pensado en cerrarlo, en cambiarle el nombre, en archivarlo porque, aunque ...
-
Yo que tanto he amado, me veo leyendo vetustos poemas de amor mientras suena una Jam improvisada, un amor que clava sus raíces en mí. ...
-
El Parque de María Luisa se había quedado oscuro. Nos miramos a los ojos, la chica rubia y yo, y empezamos a contarnos bromas. Bromas que no...
-
A veces, me recuerdo a ti. Veo esa huella que dejaste en mi personalidad, eso que yo adquirí de ti sin darme cuenta. O tal vez todo aquello...
-
No te llevas nada porque nunca me diste nada. Tú entraste en mi mundo. Yo te di mi pasado, mis amigos, mis parques de atracciones. Te reg...
-
Mientras su mueca burlona, a la fuerza tierna, se hace píxeles indistinguibles. Mientras dejo de ver, de pena que guiña el ojo, de resi...
-
He creado un segundo aquí mismo, bajo tus pies, sobre la mesa para mis amigas. Se destruirá en el segundo siguiente o quizás, c...
-
Te vi salir de mi tren para coger otro a Málaga, te bese levemente, exhausta, en la estación de Sants en Barcelona, recordé tu primer y úl...
-
Sabía que estaba contenta. Pero no sabía que en mi vida adulta describiría en mi cabeza ese día como uno de los más felices de mi vida. ...
-
Puede ser que mi sueño me indicase que el rechazo por su parte rompió el espacio que ambos suplíamos, cuando nuestra insana balanza de...
0 regalitos:
Publicar un comentario