jueves, 11 de marzo de 2010

Bolitas rojas en los matorrales

Bolitas rojas que vienen a mi recuerdo oxidado, esa memoria que surge inesperadamente, como algo nuevo que jamás has vivido.

En un tarde nocturna invernal lo afirmaste, sin preguntarme nada. Yo pensaba : "Qué tontería... imagina esperar otros dos años, o tres cuatro o cinco.."

Pero sin embargo tenías razón: Que pena habernos conocido entonces, y no dentro de 5 años, o de 6 , o de 7...

lunes, 8 de marzo de 2010

Dimentico, ricordo

Dimentico , ricordo
e ricordo dimenticando
e dimenticando ricordo

Je me rapelle, j'oublie
et je me rapelle en oubliant
et en oubliant, je m'en rapelle

Olvido, recuerdo
y recuerdo olvidando
y olvidando recuerdo

Vai via, ma torna, torna anche se non vieni
Va-t-en, mais reviens, reviens bien que tu ne viens pas
Vete, pero vuelve, vuelve aunque no vengas

El violín que nunca escuché

Ayer viendo una película llamada L'ultimo Baccio, escuché que se es realmente feliz cuando no se echa nada de menos. Yo creo que echar de menos es una parte de nuestra vida y de sentirla:

Es aquella entrada entre el sudor y el cansancio de la juventud precoz cargada de notas musicales la que recargó mi corazón de tu eventual sonrisa; lo único que echo de menos y jamás volverá suceder, puesto que la razón anidó en nuestro interior.
Las notas continuaron cuando la música ya se había acabado, quedando en mi recuerdo los desperdicios de tu huída y mi idiotez: un violín que nunca llegué a escuchar...

domingo, 7 de marzo de 2010

Traidor, traiciones y traicionados

¿Es sólo el que traiciona el único capaz de comprender las traiciones ajenas?

¿El traidor traiciona por haber sido traicionado o está implicito en su naturaleza, en la de todos?

¿Cuando la traición se revela deja de serlo?


¿ES QUE ACASO EL TRAIDOR ES CAPAZ INCLUSO DE COMPRENDER SUS PROPIAS TRAICIONES?

jueves, 25 de febrero de 2010

Melquiades

No podía levantarme, no hasta que recibiera su llamada, pero era demasiado arriesgado. Nadie sabía nada de él desde hacía años, yo ni siquiera lo conocía. Lo único que se sabía es que Melquiades lo controlaba y no quería dejar de hacerlo.

Ya de madrugada la pantalla de mi teléfono móvil se iluminó, él me llamaba. Me apresuré a cogerlo antes de que el tono despertara a alguien.

Con miedo ante la incertidumbre de lo que acontecería me acerqué el aparato al oído -Gracias por llamarme, muchísimas gracias.- Le susurré.

Solo recibí como respuesta una respiración profunda y el sonido de la tecla de su teléfono para colgar. Al unísono se oyó la puerta de mi casa. Era imposible, mi padre estaba durmiendo y nadie más podría entrar en mi casa. Entonces lo supe: Melquiades.

Apareció de forma lúgubre en el pasillo, era muy grande, pero tendría unos 16 años, su pelo le llegaba a los hombros y era rubio y destacaba enormemente su fealdad. Se dirigió hacia mí y mi miedo se acrecentaba....


Desde entonces no puedo huir de él, aparece siempre por la noche, da igual que bloquee todas as puertas y ventanas, él consigue abrirlas. Nunca habla, su paso es muy rápido y su expresión
seria...



miércoles, 24 de febrero de 2010

El Tiempo Pasa - Pablo Milanés

Ésta es una canción que mi madre me ponía de pequeña y que ultimamente ronda mi cabeza. Quiero compartirla con vosotros.

Habla de como se marchita el amor con el paso del tiempo, del cansancio, la monotonía...




El tiempo pasa,
nos vamos poniendo viejos
y el amor no lo reflejo, como ayer.
En cada conversación,
cada beso, cada abrazo,
se impone siempre un pedazo de razón.

Pasan los años,
y cómo cambia lo que yo siento;
lo que ayer era amor
se va volviendo otro sentimiento.
Porque años atrás
tomar tu mano, robarte un beso,
sin forzar un momento
formaban parte de una verdad.

El tiempo pasa,
nos vamos poniendo viejos
y el amor no lo reflejo, como ayer.
En cada conversación,
cada beso, cada abrazo,
se impone siempre un pedazo de temor.

Vamos viviendo,
viendo las horas, que van muriendo,
las viejas discusiones se van perdiendo
entre las razones.
A todo dices que sí,
a nada digo que no,
para poder construir la tremenda armonía,
que pone viejos, los corazones.

El tiempo pasa,
nos vamos poniendo viejos
y el amor no lo reflejo, como ayer.
En cada conversación,
cada beso, cada abrazo,
se impone siempre un pedazo de razón.

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