Pero esta vez, ella lloró. Lloró
hasta que todos se ahogaron. Estaba harta de soportar a aquellos seres
diminutos que le carcomían el cerebro, que apretaban sus neuronas con sus
deditos. Normalmente trataba de ignorarlos, pero esta vez, se los sacó por el
oído dándose golpes en la cabeza. Los ocupas cerebrales cayeron en un bol de
cereales cuidadosamente preparado. Entonces, con una gran sonrisa, comenzó a
cortar las cebollas.
domingo, 14 de diciembre de 2014
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Lo más leído
-
El día está en un entorno de cualquier día de elecciones. La hora, muy temprano. Un clic deshace otro clic. Sólo hay que aprender a que el ...
-
No quiero buscarla. Sé que la encontraría. Sé cómo lo haría. No quiero que se apodere de mí Marzo. ¡Marzo en Agosto! ¿Pero esto qué ...
-
Me pregunto si piensas en mí mientras recorro las calles de una ciudad extraña. Actúo, actuaba, como si presenciaras cada paso, cada raya q...
-
Mi profesor del colegio me transmitió esta idea en un recreo. Cada segundo cambiamos un poco. Metamorfoseamos sin prisa en el tiempo. Nos s...
-
Sigo convencida de que el tiempo es una mentira, de que es tan cíclico como el de Niestzche. Viene a mi mente aquel esquema del año, d...
-
Te huelo en mi sudor más repugnante, como una especie de metáfora real. Ya sólo siento sábanas rojas y verano desnudo. Solo escucho turistas...
-
El guepardo escuálido volvió a irrumpir en el camino por sorpresa y rozó su piel con mi mano. Me invitó a su casa y accedí. Seguí al cuadrú...
-
En oposición a mi resolución a veces una canción del pasado me globaliza de forma sensorial. La canto y la revivo a lo largo de mis edades...
-
El vacío siempre es un término que uso con connotaciones negativas, pero hoy va a ser diferente. He encontrado un vacío que rellena y envue...
-
Esto es una burbuja, o un árbol de varios niveles. No, una burbuja. Me importa lo que quiera estar más allá de ella, me importa lo que la a...
0 regalitos:
Publicar un comentario