miércoles, 23 de octubre de 2013

Me alejas tanto de la Muerte

Me da miedo negarte,
me alejas tanto de la muerte...

Eres un objetivo inerte
que se aleja en el tiempo.
Mas mi mente lo revive
cual cadáver que baila sin miedo,
me arrodillo en mis esquinas
y lloro con fervor y sentimiento.
Y estoy contenta
de todo lo que vivo sin tu besos
porque mientras no te tenga
siempre podré seguir viviendo.

martes, 22 de octubre de 2013

Algunas notas que he encontrado

Mi mente inconsciente se aferra a objetos caducados de sentimientos.  Son vestigios de la chica que fui una vez,  me gustan a pesar de la sombra negra a la que me arrastran si pienso en su historia.

Me he pasado toda la vida esperando encontrarte a la vuelta de la esquina.  Sigo esperando un guiño del destino,  una casualidad en una película después de un veinte años después.  Conjeturas imposibles,  pero no tanto porque seguimos vivos.  Y recuerdos cada vez más borrosos y lejanos.  Que se funden en negro en el salón de tu casa. Tu recuerdo y el mío olvidado es mi recurso salvavidas en mi nada diaria.  Es la excusa de mis pecados,  ya puedo hacerlo todo porque nunca estarás conmigo,  aunque puede que sí,  porque no hemos muerto.  Esa es mi espiral temporal.

viernes, 23 de agosto de 2013

You make me real

Tú me haces real. Tú me hacías real. Eso pensaba mientras The Doors resonaban en mis oídos adolescentes. 

Sentía que completabas la parte de realidad que me faltaba y realizabas mis partes absurdas.  Si tú eras real,  cualquier cosa lo era,  todo era posible.

"You make me real, you make me feel like lovers feel.

jueves, 8 de agosto de 2013

Pestañeo Lento

A veces, cuando estoy en un lugar atestado de gente con música atronadora cierro los ojos y me transporto a épocas de mi pasado. Recuerdo mi niñez en las noches en las que el horario se desfasaba en fiestas puntuales y todo me superaba en forma de ruido mientras una somnolencia creciente se apoderaba de mí. También recuerdo la adolescencia en las que ese sonido prematuro representaba el misterio de la noche que estaba por venir y que todavía me estaba prohibida.

Lo prohibido, lo inaccesible, como algo desconocido siempre me pareció mágico y especial, aunque después comprobase que lo único mágico que tenía era la adrenalina de transgredirlo. Cuando cierro los ojos en un concierto, siento que vuelvo a rebelarme contra pequeñas normas preestablecidas.

domingo, 14 de julio de 2013

Soñar dormido

Los sueños. La filosofía de los sueños se desdibuja en cada persona. Existen dos tipos de sueños, los materiales y los metafóricos, y hay días en que ambos se funden en una realidad de un mundo paralelo. 

Muchas veces, nuestra razón no distingue cuando un sueño real nos informa de nuestro deseos más escondidos. A menudo, no desearíamos que así fuera. Encontrarte frente a frente con tu parte más oscura y desesperada en otra realidad no es plato de buen gusto para todos. A algunos les carcome el alma y , sobre todo, la moral.

Pero, ¿donde vivir un deseo prohibido mejor que en un sueño? Cada noche nuestro yo juega a la doble vida y muere sin dejar el más mínimo rastro de culpabilidad. Las sensaciones son fuertes en nuestro cerebro, podemos recordar cosas que no han pasado, podemos ser muchas personas o haber sido un dios de ese mundo cerrado. 


Si sueñas despierto te obsesionan tus propias ideas, te poseen y te hacen cometer actos de los que te arrepentirías. Haz todo lo que quieras sin remordimientos: sueña dormido.

viernes, 21 de junio de 2013

Los Dioses de Piedra

"Las enormes estatuas de mármol me persiguen en mis sueños. Pretenden ser griegas, antiguas, místicas." En la gran avenida de una Venecia helénica, los edificios delimitan sus pelvis. Me intimidan mientras me producen una fascinación difícil de despertar en mi alma hastiada."

En un equilibrio imposible, comencé a correr por el bordillo del canal. Entre los hermanos del Coloso de Rodas los comercios y restaurantes se despedían de mí. Tenía prisa, la familia nunca espera, o eso nos habían enseñado en el colegio. Me encontré con ellos al final de la avenida. La excursión estaba a punto de comenzar.

Al doblar la esquina, el antiguo foro nos acechaba. Entorné los ojos y pude fantasmas comerciando en la plaza, intercambiando montones de verduras por animales o empezando una tradición de lujuria y monedas de hojalata. A nuestro alrededor, con la mirada postrada en la tierra, cuarenta y ocho columnas de piedra pulida reflejaban el sol, un sol rojizo y apocalíptico. Abrí los ojos, el perfume del mar me había hecho dejar de soñar despierta. En el otro extremo de la plaza, todos estaba cruzando un carcomido pórtico de madera.

Me dirigí hacia allá manipulada  por un estruendoso rumor de olas, como la melancolía bajo los efectos de la luna llena. Me asomé despacio y quedé completamente conquistada por un paisaje tan lumínico como funesto: Ruinas del gran templo griego. El cambio climático había provocado la subida del nivel del mar hasta conseguir que las olas rompieran con fuerza a los pies de Zeus. Los dioses, de un tamaño desmesurado, se estaban ahogando. De algunos solo quedaban macabros miembros de mármol, brazos y cabeza cuyo destino irremediable era el fondo del mar, como casi todo en la tierra. 

A pesar de ello, sentía que nada podría destruir la majestuosidad de la creación de nuestros ancestros, si acaso el destroce la había hecho más especial. El agua se desparramaba por el suelo y salía de los resquicios de las estatuas, produciendo maravillosas cascadas saladas. Quise reírme del mundo y me abracé al tobillo de Zeus. Un enorme acantilado me amenazaba y el mar, impasible, me dijo: "Has sido afortunada."

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