"Nadie salvo yo apuesta por que lo haré"
viernes, 30 de noviembre de 2018
jueves, 29 de noviembre de 2018
Todo para nada
Siempre estaré atrapada en los futuros que no fueron, como si mi cerebro creyera de verdad que la vida se puede rebobinar. Como si la energía y el tiempo que invertí infructuosamente fuera a servirme en una vida paralela en la que fui feliz el día de tesis, en la que reímos montados en una atracción cutre, en la que te enseñé el París que no conocías, en la volaste hacia mi norte.
Pero el norte está perdido. En su lugar, siempre estuvieron las promesas a medias, la espera luchando contra mi dignidad, tus palabras estableciendo qué es o no es amar. Nuestro futuro machacado una y otra vez sobre una cama que nunca será nuestra.
Pero aprendes, dice la gente.
¿Y qué me importa eso? Yo no quería aprender, quería una vida contigo.
Pensado (o soñado) por
María C.C.
a
jueves, noviembre 29, 2018
Incompatibilidad
- Dile a tu madre que nunca he estado más enamorado de nadie en mi vida.
...
- Os quiero a las dos igual.
...
- Os quiero a las dos igual.
Pensado (o soñado) por
María C.C.
a
jueves, noviembre 29, 2018
sábado, 24 de noviembre de 2018
Saliendo de Madrid
Madrid es una ciudad que suelo asociar con dolor de corazón. Porque te fuiste a Madrid para no regresar, porque cada viaje que hacías de vuelta era una derrota.
Madrid guarda con celo mis pinturas favoritas, el Guernica y el Jardín de las delicias, y a mi mejor amiga.
Madrid me gusta más que otras ciudades, porque es caótica y medio cercana. Y quizás porque no la entiendo bien todavía.
Madrid me produce confusión, y es el punto de partida de decisiones terribles, de viajes que por segunda vez parten hacia el sur en lugar de hacia Francia.
Dicen que vivo en un lado dorado de Francia, donde los días se me pasan grises, donde por primera vez en mucho tiempo vuelvo a escribir, y le vuelvo a escribir a un fantasma. El otro día vi tus zapatos y tus pantalones, y reviví una despedida en tu portal, de hace más de diez años.
He estado escribiendo y borrando líneas todos estos meses, impulsada por el miedo, por las consecuencias de unas palabras que no hacen más que expresar mis sentimientos. Son palabras perdidas, en cualquier caso.
Y creo que, como me dijo una antigua amiga, las cosas que hacen que la gente se enamore de mí, son las mismas que luego las desesperan.
A todos les gustaba mucho mi libertad.
Pensado (o soñado) por
María C.C.
a
sábado, noviembre 24, 2018
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